
En la provincia de Guadalajara, junto a la carretera que va en descenso desde los Labros hasta Milmarcos, así como también en medio de un antiguo y denso sabinar.
Esta viene a ser uno de los monumentos más preciados en la provincia de Guadalajara, ya que viene a representarse como una joya perteneciente al siglo XII y que guarda un estilo netamente románico rural. En la “alta edad media” vino a ser una de las iglesias parroquiales más importantes de toda la zona, siendo que esta era conocida como “Torralbilla”, aunque otros reconocen como Torrealbilla.
La despoblación de la que fue causa este poblado de Torrealbilla vino a hacer por parte de la inmigración que tuvo que ejecutar todos sus habitantes, lo cual se dio por un motivo completamente diferente al que se ha dado en las poblaciones vecinas, ya que la historia registra que en el siglo XVII el lugar se vio afectado por una voraz plaga de termitas, la cual llegó a devorar todo lo que se encontraba a su alrededor.
Debido este motivo, en dicha época se empezó a sufrir de escasez de agua, debido a que todos los pobladores de las diferentes regiones vecinas se reagrupaban en un solo sitio, aumentando con ello la inminente despoblación del que sería víctima esta zona.
La despoblación cuidándose de forma progresiva, siendo los primeros en emigrar los más pobres, jornaleros, así como también los dueños de tierras bastante pequeñas o pobres. Luego siguieron los más acaudalados terratenientes, quienes emigraron hacia Milmarcos, ya que desde esta población se podía vigilar perfectamente tanto tierras como haciendas que disponían en su ubicación original.
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